Salud Pública Méx 2007; Vol. 49(sup 1):23-24
Introducción
Los estudios de cohorte son una herramienta esencial para el estudio de la salud, particularmente ahora que las enfermedades no trasmisibles paulatinamente transforman el panorama de morbi-mortalidad mundial.
Es un hecho reconocido que a cada sociedad le corresponde un perfil específico de salud, el cual está íntimamente relacionado con la forma en que se encadena su organización económica, su estructura demográfica y su capacidad técnica para la atención de la enfermedad. Sin embargo, no existe todavía una propuesta explicativa que sea universalmente aceptada o cuyo rigor conceptual englobe todos los elementos considerados para determinar el perfil de salud de una población.
México inició hace poco más de medio siglo su propio proceso de transición epidemiológica y demográfica, que actualmente se encuentra en una fase de rápido cambio en sus perfiles de salud. La característica general de este proceso consiste en la disminución de los padecimientos propios del subdesarrollo y el incremento de las enfermedades que prevalecen en los países industrializados. En consecuencia, durante los últimos años se ha observado en México un incremento en la frecuencia de padecimientos crónicodegenerativos, como la enfermedad isquémica del corazón, enfermedad cerebral vascular, diabetes mellitus e hipertensión. Por lo tanto, el perfil epidemiológico de la población se ha visto modificado, hasta el grado de que, actualmente, de las diez principales causas de mortalidad general publicadas, nueve son crónicas y sólo una es infecciosa. En respuesta a esta nueva circunstancia social en nuestro país muchos de los esfuerzos generales de investigación se enfocan al estudio de factores de riesgo a través de estudios de cohorte como los que se discutirán en esta mesa de diálogo.
Los temas que se tratarán y los ponentes que participan son:
El profesor Richard Peto, Co-Director del CTSU (Clinical Trials Service & Epidemiological Studies Unit) de la Universidad de Oxford, explica en su ponencia “Disminuyendo la muerte prematura a la mitad” cómo las muertes prematuras pueden ser disminuidas a la mitad en todo el mundo. Comenta, asimismo, la necesidad de tener registros correctos de grandes cantidades de personas, con lo que se podría evitar, por ejemplo, combinar la información de guerras catastróficas, pestes, hambruna y colapso social con la información de riesgos directos para la salud; también se hablará de la necesidad de hacer frente a los padecimientos más comunes mediante tratamientos efectivos para estas enfermedades que puedan ser distribuidos mundialmente. Es importante recordar que es mejor una reducción moderada en grandes causas de mortalidad que una gran reducción en las pequeñas causas. El mejor ejemplo es el caso de las personas adultas de mediana edad, en quienes los padecimientos no transmisibles ahora también son de la mayor importancia a nivel mundial; por ello la comunidad científica ha incrementado grandemente los conocimientos e importancia de factores de riesgo “clásicos” para las enfermedades neoplásicas o vasculares, tales como la hipertensión o el tabaquismo, mediante estudios aleatorios, estudios prospectivos y atención al detalle estadístico. Las grandes causas de mortalidad alrededor del mundo, subraya el Dr. Peto, no deben de ser confundidas con las muchas otras pequeñas causas que existen.
El Dr. Gary Whitlock, epidemiólogo y especialista en salud pública del CTSU, bajo el título de “Índice de masa corporal y mortalidad prematura”, aborda la asociación entre el índice de masa corporal (IMC) y las causas específicas de mortalidad por enfermedades vasculares y neoplasias en estudios prospectivos llevados a cabo en colaboración en los últimos años. Se informa, además, acerca de un meta-análisis obtenido de información generada por poblaciones de individuos que participan en 61 estudios prospectivos, principalmente del oeste de Europa y los Estados Unidos. Estos análisis, que involucran 70 000 decesos con una media de ocho años de seguimiento, muestran que un IMC con un incremento de 5 Kg/m2 arriba del promedio reduce la sobrevivencia de tres a cuatro años en las recientes tasas de mortalidad causa-específica de Europa. La mayor reducción ocurre en hombres, y aproximadamente la mitad de la reducción de la sobrevivencia se refiere a las mujeres y podría deberse a la mortalidad incrementada por enfermedades cardiovasculares (particularmente enfermedades coronarias e infartos).
También desde la experiencia europea, la Dra. Francoise Clavel, Directora de Investigación del INSERM (Institut national de la santé et de la recherche médicale), informa acerca de su proyecto E3N, o Estudio Epidemiológico de mujeres de la MGEN (Mutuelle Générale de l’Education Nationale), que es un estudio de cohorte prospectiva llevado a cabo en 100 000 maestras nacidas entre 1925 y 1950 y a quienes se les interroga acerca de su modo de vida, alimentación y consumo de tratamientos hormonales con auto-cuestionarios y muestras biológicas llevadas a cabo desde 1990 cada 2 años. El estudio E3N supone la contraparte francesa del Estudio Prospectivo Europeo de Cáncer y Nutrición (EPIC), un vasto estudio aplicado a 500 000 europeos de 10 países. Dos localizaciones cancerosas son estudiadas con prioridad, dada su fuerte incidencia: el cáncer de seno y el de colon y recto.
Por último, la Dra. Isabelle Romieu, profesor investigador del Centro de Investigación en Salud Poblacional del INSP (Instituto Nacional de Salud Pública), en “los estudios longitudinales sobre enfermedades crónicas en población mexicana” comenta, enfocándose en la experiencia de trabajos nacionales, cómo varios factores de estilo de vida y de dieta parecen ser importantes determinantes de riesgo de cáncer de mama (CM); sin embargo, hasta la fecha pocos se han asociado inequívocamente a esta enfermedad, especialmente en la población mexicana. Esto llevó a la conformación de una gran cohorte de mujeres mexicanas de seguimiento a largo plazo, el “Estudio de Seguimiento de la Salud de las Maestras”, a fin de permitir evaluar prospectivamente factores de riesgo tanto de cáncer de mama como de otras enfermedades crónicas tales como otros cánceres, diabetes y enfermedad cardiovascular. Además del objetivo general de establecer la cohorte de seguimiento, en esta propuesta se pretende evaluar a mayor profundidad la relación entre factores de riesgo asociados a obesidad (factor de riesgo importante para el cáncer de mama) y el riesgo de cáncer de mama, evaluado mediante la asociación con patrones mamográficos predictores de este tipo de cáncer. En la primera fase se llevó a cabo una evaluación basal y un primer seguimiento a dos años en una muestra de aproximadamente 40 mil maestras de dos estados (Jalisco y Veracruz). En el futuro inmediato se extenderá a otros estados hasta lograr la participación de 100 000 maestras, con la intención de poderlas seguir al menos de 10 a 15 años con cuestionarios autoaplicados cada dos años. Esta mesa de discusión, al presentar a algunos de los principales expertos en enfermedades no transmisibles que actualmente trabajan con estudios de cohorte, abre nuevos horizontes para entender el interés actual en el estilo de vida y, por tanto, en factores de riesgo para estas enfermedades, ampliando así las perspectivas de aquellos investigadores involucrados en la materia.