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Editorial


EVOLUCIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD DE LA SECRETARÍA DE SALUD

Salud Pública Méx 1993; Vol. 35(5):437-439

Indice

Autores

Francisco J. López Antuñano, M.D., M.P.H.*

* Director General del Instituto de Salud Pública

Introducción

ANTE LA IMPOSIBILIDAD de hacer un resumen de la evolución histórica de los servicios de salud en México, en este editorial quisiéramos hacer algunas reflexiones sobre ciertas decisiones de la sociedad organizada en México para prever o resolver problemas de salud humana individual y colectiva en diferentes etapas de nuestro desarrollo. La primera etapa comprende las civilizaciones precortesianas (siglos XII a XV), las cuales se caracterizaron por su inte­rés en el desarrollo de productos agrícolas y su utilización como nutrientes y el consecuente manejo del ambiente. Asimis­mo, se desarrollaron prácticas de atención médica tradicional, de promoción de la salud y de protección del ambiente orientadas por líderes religiosos y políticos.

La segunda etapa o época colonial (siglo XVI a XVIII), se inicia con la toma de conciencia de los principales proble­mas de salud en la población aborigen; como resultado del gran intercambio de genes y antígenos tuvieron lugar epidemias severas de tifo, sarampión, viruela, parotiditis, fiebre amarilla e influenza, y como consecuencia de la gran demanda de atención médica, se fundaron los primeros hospitales del Continente. En 1567 la Universidad de México gradúa a Pedro Farfán como primer Doctor en Medicina y en 1570 Francisco Bravo Orsunesi escribe Opera Medicinalis, la obra más an­tigua de la medicina mexicana. Durante los siglos XVII y XVIII se acepta la medicina aborigen de las culturas maya, náhuatl y zapoteca, que tienen bases en estudios científicos de botánica, pero se impone la cultura médica española que no incor­pora teorías contrarias a la medicina universal de Hipócrates y de Galeno cuyos aforismos eran "verdades del cielo". Los escasos profesionales de la medicina en la Nueva España están surbordinados a la autoridades militares.

Durante la época preindependiente (1800 a 1810), la expedición del doctor Francisco Javier de Balmis es un éxito en México. Un factor favorable es la actitud inicial del Virrey Iturrigaray, quien ante la renuencia de la población para ser inmunizada invita oficialmente a el personal del Protomedicato, los profesores universarios y de las escuelas, los señores de la Real Audiencia, del Cabildo, de la Justicia y a la nobleza toda con el fin de que el profesor Juan Arboleya inocule al hijo del virrey mostrando la inocuidad y beneficios del "antídoto" contra la viruela. En 1805, por medio de la Real Cédula de Carlos IV, se dispuso que todos los hospitales de las capitales destinen una sala para conservar la vacuna y aplicarla a los que concurran a obtener el beneficio.


Las Juntas Provinciales de Sanidad se originan en los albores de la independencia (1810-1822), como una respuesta de los representantes de los cabildos municipales y eclesiásticos que promueven los primeros decretos de salud en favor de la sociedad.


Durante el efímero imperio mexicano (1822), ninguna ley social de importancia ni medida eficaz podía emitir un
Congreso pendiente de la intriga latente y de la lucha sorda de tendencias antagónicas.


No obstante que en 1846 se crea el Consejo Superior de Salubridad, el Estado no consigue asumir la responsabilidad de prestar atención médica conforme a un criterio de universalidad debido a dos hechos altamente desgastantes: las invasiones militares de Estados Unidos y de Francia al país (1847 a 1853).


Las Leyes de Reforma en 1854 y la Constitución promulgada en 1857 intentan garantizar la propiedad, la vida y el pensamiento de los mexicanos. Estas bases legales tienen repercusiones en salud y en 1872 se crean las Juntas de Salubridad Estatales y Juntas de Sanidad en los Puertos. Las acciones de prevención y restauración de la salud se limitan a la expresión de algunos grupos y sistemas sociales preocupados por el bienestar de ciertos núcleos de población desprotegida.


Durante el régimen dictatorial del final del siglo XIX se expide el Primer Código Sanitario, que concede autoridad al Ejecutivo Federal sobre puertos, fronteras y asuntos migratorios en 1894. Cinco años después entra en vigor la Ley de Beneficencia Privada para el Distrito y Territorios Federales, que establece una junta para promover y vigilar los establecimientos de salud.


Como consecuencia de la primera revolución social del siglo XX, en 1917 se inicia una nueva era con la Constitución Política de Querétaro, cuyo Artículo 73 confía la salubridad general de la República a los poderes nacionales y se crean el Departamento de Salubridad y el Consejo de Salubridad General. La Constitución agrega los derechos sociales a los dere­chos individuales y en su Artículo 123 se establecen las bases fundamentales de la seguridad social de los trabajadores.


En 1934 entra en vigor la Ley de Coordinación y Cooperación de Servicios de Salubridad, la cual promueve convenios entre el Departamento de Salubridad Pública y los Gobiernos de los Estados para la creación de los Servicios Coordina­dos de Salud Pública, órganos regionales para lograrla unificación técnica de los servicios y sumar los esfuerzos de los dos niveles de gobierno.


En 1937 se crea la Secretaría de Asistencia, la cual se fusiona en 1943 con el Departamento de Salubridad para constituir
la Secretaría de Salubridad y Asistencia con facultades legales para organizar, administrar, dirigir y controlarla prestación de servicios de salud, la asistencia y la beneficencia públicas. En ese mismo año se confía a la Secretaría de Salubridad y Asistencia la administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública.


En 1954 se crea la Comisión Nacional de Hospitales para orientar los programas de construcción de unidades hospitala­rias y se declara de interés social la Comisión Nacional para la Erradicación del Paludismo.


En 1977 se establece el Sector Salud con base en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, entendido como el agrupamiento administrativo de entidades paraestatales bajo la coordinación de la Secretaría de Salubridad y Asistencia,
con el fin de asegurar la coordinación operativa y el control de las entidades que actúan en el campo de la salud.


En 1978 se instituye la Comisión Intersecretarial de Saneamiento Ambiental, como instancia de apoyo a la coordinación
de las acciones que en materia de mejoramiento del ambiente llevan a cabo distintas dependencias y entidades.


Este periodo está caracterizado por la centralización de los servicios de salud y, aun cuando se realizan acciones importantes, la insuficiente programación integral impide que el Sector Salud se consolide formalmente.


En 1981 se crea la Coordinación de los Servicios de Salud, dependiente directamente del Presidente de la República, con el fin de realizar estudios conducentes al establecimiento de un Sistema Nacional de Salud que diera cobertura a todos los mexicanos.

En 1982 se conjuntan los trabajos de la Coordinación de los Servicios de Salud y los planteamientos recogidos en consulta
popular, con el fin de expresarlos en iniciativas de ley, en programas y en estrategias. En ese año se somete al Congreso de la Unión la reforma de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, para otorgar a la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia la atribución de establecer y conducir la política nacional en materia de asistencia social, servicios médicos y salubridad general. Además se presenta la iniciativa de elevar a rango constitucional la nueva garantía social del derecho a la protección de la salud de todos los mexicanos.

El Ejecutivo Federal formula el Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988, consolida la conformación del Sector Salud e instruye la operación del Gabinete de Salud para propiciar la acción sinérgica y comprometida de las instituciones que prestan servicios de atención médica, salud pública y asistencia social. En el periodo se impulsa una reforma jurídica, estructural y operacional de los servicios públicos de salud del gobierno de la República, con el fin de avanzar con celeridad y firmeza en el cometido de hacer efectivo el derecho a la protección de la salud, mediante un Sistema Nacional de Salud armónico y coherente y con un esquema de compromisos sociales bien establecidos en el Programa Nacional de Salud 1984­-1988.


La nueva concepción de organización y funcionamiento de los servicios a la población lleva a cambios de fondo en la infraestructura administrativa, con el fin de sustentar el cumplimiento de las nuevas facultades y responsabilidades. Este proceso de redefinición deriva en el cambio de denominación de Secretaría de Salubridad y Asistencia por el de Secretaría de Salud.


La actual etapa de desarrollo entre 1989 y 1993 se caracteriza por el propósito de establecer y consolidar el Sistema Nacional de Salud, apoyado en la descentralización y sectorización conducidas por la Secretaría de Salud. Esta etapa se identifica también por el uso intensivo de la programación sectorial como ejercicio participativo, democrático y ordenador que permite el uso eficiente de los recursos y la adopción de medidas necesarias para el ejercicio del derecho a la protec­ción de la salud.


Asimismo, esta etapa se caracteriza por el esfuerzo descentralizador de los servicios a la población abierta, y en mate­
ria de modernización administrativa y legislativa de la salud, por medio de la simplificación y racionalización de las infraestructuras, procedimientos y sistemas de gestión, así como la aplicación de nuevos ordenamientos para la descentrali­zación efectiva.


Se hacen importantes adelantos en el control y eliminación de enfermedades transmisibles, así como en la prevención de
enfermedades no transmisibles, y se avanza en la evaluación de riegos en los estilos de vida yen el ambiente con el propósito de desarrollar métodos, medios e intervenciones para la promoción y protección de la salud.


El gran apoyo a las actividades académicas que proporcionan los 10 Institutos Nacionales de Salud y las universidades del país, aumenta el aporte de la comunidad científica en la generación del conocimiento sobre temas de salud para su utilización a nivel decisorio en la aplicación de intervenciones efectivas, e incrementa la formación de recursos humanos de alto nivel para la investigación, la docencia y la administración y gerencia de programas y proyectos de salud, en beneficio de los mexicanos.

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Salud Pública de México es una publicación periódica electrónica, bimestral, publicada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), con domicilio en Avenida Universidad núm. 655, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 3293000, página web: www.insp.mx, ISSN: 1606-7916, Reserva de Derechos al Uso Exclusivo con número: 04-2012-071614550600-203. Ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Editor responsable: Carlos Oropeza Abúndez. Responsable de la versión electrónica: Subdirección de Comunicación Científica y Publicaciones, Avenida Universidad núm. 655, Planta Baja, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 3293000. Fecha de última modificación, 01 de julio de 2014. D.R. © Instituto Nacional de Salud Pública.