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Artículos Originales


LA OFERTA DE MÉDICOS EN MÉXICO: EXCESO Y ESCASEZ
 

Salud Pública Méx 1992; Vol. 34(5):540-545

Indice

Autores

DOMINGO VAZQUEZ, M.C.(1) OSCAR GALVÁN-MARTÍNEZ, LIC. EN SOC.(1) CATALINA RAMÍREZ-CUADRA, LIC. EN SOC.,(1) JULIO FRENK-MORA, M.C., M.S.P., PH. D.(2)

(1) Departamento de Investigación en Recursos Humanos para la Salud, Centro de Investigaciones en Salud Pública, Instituto Nacional de Salud Pública, Cuernavaca, México.
(2) Instituto Nacional Salud Pública.

Resumen

El objetivo del trabajo es conocer si una disminución en el número de pasantes de medicina repercute en la cantidad de servicios médicos que prestan las instituciones de salud en México. Para el logro de dicho objetivo, se utilizó la prueba de correlación por rangos de Spearman, entre el número de pasantes y el número de servicios. Se tomaron como fuente de datos los boletines de información estadística de la Secretaría de Salud de la década de los ochenta. La correlación es significativa (p< 0.05) entre el número de pasantes y el número de servicios en el primer nivel de atención médica, no así entre el número de pasantes y el segundo y tercer niveles de atención. Los resultados obligan a replantear el problema del número adecuado de médicos para las necesidades de salud en México.

Palabras clave: educación médica, recursos humanos para la salud, servicios médicos, empleo médico.

Abstract

The purpose of this paper is to find out whether a decrease in the number of medical undergraduates doing their social service has any influence on the quantity of medical services provided by health care institutions in Mexico. Spearman's Rank Test was used to correlate the number of medical undergraduates and the number of services. Data for analysis were taken from the statistical information bulletins of the Ministry of Health for the decade of the 1980's. The analysis found that there is a significant correlation between the number of medical undergraduate and the number of primary health care services provided, and that this correlation disappears in the cases of secondary and tertiary health care services. The results underscore the importance of reconsidering the adequate number of physicians required to satisfy the health care needs of the Mexican population.

Key words: medical education, human resources for health, health care services, medical employment.

Solicitud de sobretiros: Dr. Domingo Vázquez, Instituto Nacional de Salud Pública, Av. Universidad 655, colonia Sta. María Ahuacatitlán, 62508 Cuernavaca, Morelos, México.

Introducción

DURANTE LA DÉCADA de los años setenta, la educación superior en México experimentó una rápida expansión.1 Por lo que se refiere a la educación médica, se fundaron 32 escuelas y facultades, y el número de egresados pasó de 2 493 en 1970 a 11 586 en 1980.2 La magnitud del egreso provocó que un número importante de médicos no encontrara ocupación plena. Así, para 1986, 29 por ciento de los médicos en México estaban desempleados o subempleados.3

Es importante destacar que el mayor número de médicos titulados en México no se reflejó en una mejor distribución geográfica. Ello contrasta con lo sucedido en otros países como Israel, en donde el aumento en la cantidad de médicos se acompañó de políticas destinadas a lograr una mejor distribución de dichos profesionistas entre las áreas rurales y urbanas.4 Así, en México en 1985, 13 por ciento de la población no tenía acceso a los servicios de salud.56 Esto lo confirma el hecho de que, en general, la disposición de los médicos en México para moverse a las zonas rurales es baja.7 Desde 1936 las zonas marginadas del país, sobre todo en el medio rural, han sido atendidas principalmente por pasantes de medicina en servicio social.8

Durante la década de los años ochenta —y debido entre otras razones a que las instituciones del sector salud se vieron saturadas de estudiantes que realizaban sus prácticas clínicas— se acordó reducir el número de estudiantes de primer ingreso a la carrera de medicina. Esta política logró que la matrícula de estudiantes de ciencias de la salud decreciera, en números absolutos, de 157 342 en 1980 a 117 185 en 1989 y, en números relativos, del 22 por ciento al 11 por ciento del total de la matrícula por área de conocimiento.9

Diversos autores10,11 han calculado en aproximadamente 150 mil el número de médicos titulados en México hacia 1989. Debido al comportamiento de la matrícula de las escuelas y facultades de medicina durante las dos últimas décadas, se han establecido diferencias importantes en cuanto a la composición etárea de los médicos entre 1979 y 1989. En términos generales, se puede decir que la población de médicos en México ha envejecido. En 1979, el 21 por ciento de los médicos tenían entre 20 y 24 años; para 1989 únicamente 6 por ciento pertenecían a este grupo de edad.10

En un trabajo anterior, 10 se sugirió que la reducción porcentual de médicos jóvenes en la década de los años ochenta podía explicar la percepción actual de escasez en el número de médicos en México, pues existe una reducción real en la cifra de pasantes de medicina.

En el presente trabajo se retoma dicha sugerencia, con el propósito de conocer si los cambios en el número de pasantes afectan a las instituciones de atención médica en México. En otras palabras, si los pasantes de medicina son necesarios para el funcionamiento de las instituciones de atención médica, entonces el número de pasantes se correlacionará con el número de servicios otorgados por dichas instituciones. 

Material y Métodos

Se tomó como indicador del número de pasantes el que registran las instituciones públicas que prestan servicios médicos según el Boletín de Información Estadística de la Secretaría de Salud; este indicador abarca tanto el número de internos de pregrado como el de pasantes en servicio social.

La variable "número de servicios otorgados" tiene dos categorías: número de servicios otorgados en el primer nivel y número de servicios otorgados en el segundo y tercer niveles de atención. Los indicadores de la atención en el primer nivel son: el número de sesiones de educación para la salud, el número de consultas de planificación familiar y el número de consultas generales. Como indicadores de la atención en el segundo y tercer niveles están el número de consultas especializadas y el número de intervenciones quirúrgicas. Todos estos indicadores están contenidos en el Boletín de Información Estadística.

Los indicadores señalados comprenden a la población derechohabiente (atendida por el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Petróleos Mexicanos, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina), a la población abierta atendida por la Secretaría de Salud, el Departamento del Distrito Federal y el programa IMSS- Solidaridad y a la población total. Se trabajó con la información disponible sobre la década de los años ochenta.

Una vez determinados los indicadores, se realizaron pruebas de correlación por rangos de Spearman.12,13 Se estableció un nivel de significancia estadística igual o menor a cinco por ciento (p< 0.05).

Resultados

El número de pasantes por población total y población derechohabiente no se pudo obtener para toda la década, pues de 1980 a 1985 el indicador consultado incluye a los residentes del Instituto Mexicano del Seguro Social. En el cuadro I se aprecia que, de 1986 a 1987 el número de pasantes aumenta, y que de 1987 a 1989 disminuye en 15 por ciento para la población total y en 18 por ciento para la población derechohabiente.



El número de pasantes para la población abierta aumenta de 1980 a 1987, año en el que se observa la mayor cifra. Por su parte, en 1989 se presentó una reducción del 14 por ciento con respecto a 1987.

El número total de servicios otorgados en el primer nivel por las instituciones públicas que prestan servicios médicos aumentó en 99 por ciento de 1982 a 1987, y entre este año y 1989 disminuyó en 29 por ciento (figura 1).




El número total de servicios médicos en el segundo y tercer niveles registra, entre 1982 y 1989, una reducción del 3 por ciento causada por la disminución en el número de servicios a la población derechohabiente; por su parte, el número de servicios a la población abierta presenta, en el mismo periodo, un crecimiento del 19 por ciento (figura 2).



La correlación entre el número de pasantes y el número de servicios otorgados en el primer nivel de atención, es estadísticamente significativa tanto para el sector salud en su totalidad (r= 1.0000; p= 0.05), como para los subsectores de atención a la población abierta (figura 3) y de atención a la población derechohabiente (r= 1.0000; p= 0.05). La correlación para la población total y para la población derechohabiente se realizó únicamente considerando los últimos cuatro años, pues el número de pasantes para años anteriores incluye el de los residentes. La correlación con el número de servicios otorgados en el segundo y tercer niveles de atención no resultó estadísticamente significativa (figura 4). Al igual que en el caso anterior, la correlación para población total y para población derechohabiente considera únicamente las parejas de datos de 1986 a 1989.





Discusión

Se puede afirmar que los resultados obtenidos confirman parcialmente la hipótesis de trabajo. El número de pasantes afecta al número de servicios otorgados en el primer nivel de atención y no así al número de servicios en el segundo y tercer niveles.

Por lo anterior, cabe suponer que la política de restricción del ingreso a las escuelas y facultades de medicina, ha repercutido negativamente en el número de servicios en el primer nivel de atención médica.

Los resultados obtenidos obligan a reconsiderar el problema del número de médicos en México. Hasta el momento, el problema se plantea en términos puramente cuantitativos y en relación con la demanda de médicos por las instituciones de salud. El replanteamiento del problema surge cuando se comprende que las instituciones de salud requieren, para su funcionamiento, de médicos empleados y de médicos pasantes en el primer nivel de atención, por lo que el término "demanda de médicos" adquiere una acepción más amplia.

Desde esta perspectiva, es obvio que el problema del número de médicos en México no se resolverá con un simple ajuste del número de estudiantes de medicina según la capacidad de empleo médico del sector salud. Si se hace disminuir la matrícula de estudiantes de medicina se evita el desempleo y el subempleo, pero el número de pasantes decrece, provocando que parte de la población se quede sin servicios médicos en el primer nivel de atención. Por otro lado, al aumentar el número de estudiantes de medicina se logra una mayor cobertura de atención médica en el primer nivel de atención; sin embargo, se provoca desempleo y subempleo entre los médicos titulados, cuyas expectativas, como se ha dicho, son ejercer en el segundo o tercer niveles de atención médica, mientras que el trabajo en el primer nivel no les satisface ni profesional ni socialmente.

Se puede resumir diciendo que el problema del número de médicos en el México de hoy es de exceso y escasez simultáneos: exceso de médicos titulados y escasez de médicos pasantes. Así pues, se trata de un problema estructural.

No es posible en este espacio discutir y analizar en detalle las ventajas y desventajas de las posibles soluciones al problema planteado. Simplemente se señalarán, sin la pretensión de agotarlas, algunas opciones, con el propósito de motivar su estudio.

En general, existen dos tipos de soluciones: las compatibles con una disminución de la matrícula de las escuelas y facultades de medicina y las compatibles con un aumento de la misma.

Entre las primeras están: a) cubrir las necesidades de atención primaria con técnicos y promotores de salud, b) aumentar la duración del servicio social a 18 o 24 meses, y c) diversificar los mecanismos de ingreso a la residencia (por ejemplo, otorgar puntos por periodos de trabajo en el área rural).

La solución compatible con un aumento en la matrícula es que, a partir de un tronco común, se diversifiquen las salidas terminales de la carrera de medicina en, por lo menos, dos áreas: medicina del primer nivel de atención y medicina del segundo y tercer niveles de atención, ambas con estudios de posgrado específicos y con el mismo prestigio profesional.

Referencias

1. Fuentes OM. La educación superior en México y los escenarios de su desarrollo futuro. Universidad Futura 1989;1:2-11.
2. Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior. Matrícula y personal docente de la carrera de médico cirujano. México, D.F.: ANUIES, 1982.
3. Frenk J, Ala gón J, Nigenda G, Muñoz del Río A, Robledo
C, Vázquez-Segovia LA, Ramírez-Cuadra C. Patterns of medical employment: A survey of imbalances in urban Mexico. Am J Public Health 1991;81:23-29.
4. Anderson GF, Antebi S. A surplus of physicians in Israel: Any lesson for the United States and the other industrialized countries? Health Policy 1991;17:77-86.
5. Lustig N. Crisis económica y niveles de vida en México (1982-1986). En: Tello O, ed. México: informe sobre la crisis (1982-1986). México, D.F.: Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades, UNAM, 1989.
6. Frenk J. Social origin, professional socialization, and labor market dynamics: The determinants of career preferences among medical interns in Mexico. Serie Perspectivas en Salud Pública N° 4. México, D.F.: Secretaría de Salud/Instituto Nacional de Salud Pública, 1988.
7. Nigenda G, Frenk I, Robledo C, Vázquez A, Ramírez C. Los sistemas locales de salud y el mercado de trabajo médico: resultados de un estudio de preferencias de ubicación geográfica. Educ Med y Salud 1990;24:115-1135.
8. Mac Gregor C, Velazco AJ. El internado rotatorio de pregrado y el servicio social. En: Sepúlveda B, ed. Problemas de la medicina en México, México, D.F.: El Colegio Nacional, 1982.
9. Gil AM, Fernández MI. La educación superior en cifras: estudiantes y profesores de la década. Universidad Futura 1990;2:32-54.
10. Frenk J, Durán-Arenas L, Querol-Vinagre J, García C, Vázquez D. Los médicos en México: ¿cuántos, quiénes y en dónde? Gac Med Mex. En prensa.
11. Narro J. Presente y futuro de los médicos en las instituciones públicas. Gac Med Mex. En prensa.
12. Colton T. Estadísticas en medicina. México, D.F.: Sal-vat, 1979.
13. Lewis AE. Bioestadística. México, D.F.: Editorial CECSA, 1966.

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