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MÉTODO PARA ESTIMAR EL RIESGO POBLACIONAL ATRIBUIBLE A UNA ESTACIÓN DE TRANSFERENCIA DE DESECHOS SÓLIDOS MUNICIPALES
 

Salud Pública Méx 1992; Vol. 34(5):489-498

Indice

Autores

CARLOS SANTOS-BURGOA, M.C., M. EN C., PH. D.,(1) LEONORA ROJAS-BRACHO, LIC. EN BIOL., M. EN C.,(2) NORBERTA BARRERA-ROMERO, M.C., E.H., M. EN C.,(3) ENRIQUE ONGAY-DELHUMEAU, LIC. EN BIOL., M. EN C.(2) JOSÉ ANTONIO ESCAMILLA-CEJUDO, M.C., M. EN C.,(4)

(1) Escuela de Salud Pública, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Cuernavaca, México.
(2) Departamento de Ciencias de la Salud Ambiental, Escuela de Salud Pública de México, INSP.
(3) Departamento de Toxicología Ambiental e Higiene Industrial, Escuela de Salud Pública de México, INSP.
(4) Dirección de Epidemiología y Bioestadística, Escuela de Salud Pública de México, INSP.

Resumen

En la zona metropolitana de la Ciudad de México los grandes volúmenes de desechos sólidos municipales que se generan diariamente hacen que su manejo se dificulte, por lo que se ha recurrido a la construcción de estaciones de transferencia, que permiten incrementar la eficiencia en la recolección de desechos. La evaluación del posible riesgo para la salud de la población, por la operación de dichas instalaciones sanitarias, se hace necesaria para permitir su instalación y funcionamiento en las zonas urbanizadas de la ciudad, sin que este represente un riesgo potencial para la salud de los habitantes de las zonas aledañas.

Palabras clave: desechos sólidos municipales, estación de transferencia, riesgo atribuible para la salud, aeropartículas viables.

Abstract

Due to the great volume of municipal solid waste that is produced daily in the Metropolitan Area of Mexico City a sound management has been an imposible task This is why during thepast few years solid waste transfer stations have been constructed in the City, allowing a more efficient solid waste collection. The attributable risk to the population's health for the operation of such stations needs to be assessed in order to have them working within the urbanized areas without posing a potential risk to the health of the inhabitants of the inhabitants of the surrounding areas.

Key words: municipal solid waste, transfer station, atributable health risk, viable airborne particles.

Solicitud de sobretiros: Dr. Carlos Santos-Burgoa, Escuela de Salud Pública, Av. Universidad 655, colonia Sta. María Ahuacatitlán, 62508 Cuernavaca, México.

Introducción

A DIFERENCIA DE lo que se ha hecho en cuanto a la modernización de la producción de bienes materiales, la sociedad no ha incrementado su capacidad para manejar adecuadamente los residuos o desechos sólidos que se generan en las actividades cotidianas.

Los residuos sólidos son materiales de desecho que se pueden clasificar en municipales, industriales y especiales. Los primeros son aquéllos que se generan en casas-habitación, parques, oficinas, comercios, construcciones, instituciones, servicios, etcétera. Los industriales proceden de los procesos de extracción, transformación y producción y, a su vez, se clasifican en no peligrosos, peligrosos y potencialmente peligrosos, dependiendo de su flamabilidad, explosividad, corrosividad y toxicidad. Por último, los residuos especiales se generan en rastros, actividades agrícolas, mineras, etcétera.1

El manejo racional de los desechos consiste en una recolección eficiente, en la máxima reutilización y, por último, en una disposición final adecuada, ya sea por incineración, depósito en rellenos sanitarios o en confinamientos especiales, dependiendo del tipo de residuo.

En México es insuficiente el manejo adecuado de los desechos sólidos municipales, debido a la falta de infraestructura y al gran volumen que se genera diariamente. En 1985 se produjeron en todo el país 32 583 t/día1 y en 1989, sólo en la Ciudad de México, 15 000 t/día.2 Aproximadamente el 50 por ciento queda sin recolectar y cerca del 90 por ciento se deposita a cielo abierto.1,3 En una de las delegaciones políticas más pobladas del Distrito Federal -1'268 086 habitantes- se generan 1 382 t/día de desechos sólidos, es decir, un promedio de 1.09 kg/día por habitante,4 cantidad que rebasa el promedio nacional per cápita de 0.731 kg/día.1 El volumen de desechos generados es superior a la capacidad de los servicios de recolección, lo cual ha dado lugar al surgimiento de más de 500 tiraderos clandestinos dentro de esta Delegación.*

* La ética de este estudio requiere de la confiabilidad con respecto al sitio en el que se llevo a cabo la evaluación al riesgo atribuible por la apuesta de la estación de transferencia. Por esto, se omitió el nombre de la delegación en la que se realizó el proyecto tanto en el texto, como en las referencias bibliográficas.

En 1987, la Dirección Técnica de Desechos Sólidos (DTDS)**—organismo responsable de la disposición de desechos sólidos en el Distrito Federal—detectó esta baja eficiencia e insuficiencia de los servicios de recolección de desechos sólidos municipales en la Delegación.4,5 Para mejorar esta situación las autoridades y la DTDS propusieron la construcción de una estación de transferencia de basura.

** Oficina que depende de la Dirección General de Servicios Urbanos (DGSU) del Departamento del Distrito Federal (DDF).

Las estaciones de transferencia son un eslabón intermedio en el manejo de los desechos sólidos; consisten en instalaciones sanitarias que permiten transferir —mediante gravedad o utilizando equipos mecanizados— los residuos del vehículo recolector a otro vehículo con mayor capacidad de carga, de tal forma que disminuyan los tiempos y los costos de la recolección de los desechos, así como el tiempo de transporte al sitio de disposición final.6 Con este objeto y con el de reducir el impacto ambiental de los tiraderos irregulares dispersos en la zona, se realizó el proyecto para la instalación de una estación de transferencia en la zona noreste de la Delegación.5,7

Las autoridades del DDF elaboraron estudios técnicos para justificar la selección del sitio más adecuado para la estación de transferencia.5 Posteriormente, se realizó una Evaluación de Impacto Ambiental con base en los reglamentos de la legislación ambiental vigente.8

En la Ciudad de México existen 16 estaciones de transferencia en operación. Ahí, la transferencia de desechos se realiza en forma directa, mediante el uso de una rampa, en instalaciones abiertas y con poco o nulo control de emisiones de contaminantes o residuos. El proyecto propuesto para la nueva estación presenta innovaciones de diseño y de ingeniería sanitaria como, por ejemplo, que la estación sea techada; se indican, asimismo, sistemas especiales para controlar la atmósfera interna y evitar la emisión de partículas y aérosoles a la atmósfera exterior. La primera de las innovaciones es un sistema de ventilación natural que se logra por la forma de "V" invertida del techo y la forma en "S" de la construcción, con lo cual se propicia la circulación y la dispersión de las aeropartículas dentro de la instalación. Además, se diseñó un sistema de aspersión con una solución de hipoclorito de sodio para evitar malos olores, precipitar partículas suspendidas en el aire y combatir algunos microorganismos. El diseño incluye puertas independientes para la entrada y salida de los vehículos, con bandas de hule de media pulgada de espesor para disminuir la salida de emisiones por estos accesos. Por último, la estación estaría rodeada por un parque recreativo con áreas verdes.

Además, se incluyeron medidas operativas de control, mantenimiento de vehículos y vialidad para lograr un funcionamiento eficiente en la estación.5

Sin embargo, un grupo de vecinos se opuso a este proyecto. En la manzana más cercana al terreno que ocuparía la estación de transferencia —a una distancia aproximada de 300 metros— se encuentran casas-habitación y una escuela para preescolares, por lo que los vecinos presentaron como uno de los principales argumentos en contra que la puesta en operación de la estación de transferencia iría en perjuicio de la salud de las personas que viven y laboran en las inmediaciones del lugar seleccionado.

Por lo anterior, se llevó a cabo la evaluación del riesgo que representaría para la población circunvecina la eventual puesta en marcha de la estación de transferencia, construida de acuerdo con el proyecto innovador.

La evaluación se basó en el análisis de datos básicos de morbilidad de la zona y en el uso de un modelo de simulación de dispersión de microorganismos en la atmósfera.

Material y Métodos

Para estimar los riesgos ya citados, se consideraron las tendencias de morbilidad y la dispersión de contaminantes seleccionados, potencialmente nocivos, emitidos por esta fuente.

MORBILIDAD EN LA POBLACIÓN DE LA DELEGACIÓN

Para describir el estado de salud de la población se analizaron diversos tipos de información.

1) La estructura generacional de la población, según los datos definitivos del XI Censo General de Población y Vivienda de 1990.9

2) Los registros de casos nuevos de enfermedades, que recaba semanalmente la jurisdicción sanitaria correspondiente de todas las instituciones que brindan atención médica en la propia Delegación, y que incluyen las unidades de la propia Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, los Servicios Médicos del Departamento del Distrito Federal, y el registro de la jurisdicción sanitaria para los años 1988 y 1989.

3) El diagnóstico de la situación de salud de la propia Delegación, que realizaron los alumnos de la Maestría en Salud Pública de la Escuela de Salud Pública de México. Se encuestaron 565 familias seleccionadas aleatoriamente, con base en un marco muestral de 35 conglomerados de manzanas, de tal manera que los resultados fueran representativos de la situación de salud en toda la delegación política. El estudio se llevó a cabo en los meses de agosto y septiembre de 1990.

MODELOS DE DISPERSIÓN DE PARTÍCULAS AÉREAS

Los modelos de simulación constituyen una herramienta metodológica que permite estimar la dispersión de las aeropartículas fuera de la estación de transferencia. En este modelo, se utilizaron las bacterias como las aeropartículas de interés, ya que las principales enfermedades relacionadas con el manejo de desechos municipales son infecciosas. En este trabajo se analiza la dispersión de estos microorganismos presentes en la atmósfera.

El modelo utilizado en la simulación se basa en el trabajo de Cox10 a partir de los modelos de Lighthart y Frish,11 Peterson y Lighthart12 y Bovallius et al.13 Estos autores, a su vez, utilizaron el modelo de dispersión de partículas emitidas por una fuente fija de Pasquill,14 añadiendo la variable de tasa de muerte microbiana, necesaria para estimar la viabilidad de los microorganismos a una determinada distancia de la fuente de emisión. La fórmula original de Pasquill toma en consideración el número de partículas emitidas por la fuente, la velocidad media del aire, la altura de la fuente y los factores de difusión de Pasquill que están en función de las condiciones meteorológicas locales y distancia de la fuente.15

La integración del modelo modificado, que incluye la viabilidad de los microorganismos, se presenta a continuación:




La evaluación de la dispersión de bacterias se realiza con la construcción de nueve escenarios, en los que dos variables se mantienen como constantes y cuatro presentan valores diferentes (cuadro I).



Las variables constantes fueron la velocidad del viento (U), cuyo valor fue la media anual de la zona (3.9 m/s) (Servicio Meteorológico Nacional), y la altura de la fuente (H), para la que se asignó el valor de 10 m por ser la altura máxima de la estación de transferencia, como indica el estudio de factibilidad técnico, económico y ambiental que se realizó para la estación de transferencia en cuestión.5 El modelo se corrió para partículas con un diámetro aerodinámico de 10 µm, debido a que las bacterias se asocian con esta fracción de las partículas suspendidas.

Las variables cuyos valores fueron diferentes para los escenarios construidos, fueron el número de partículas emitidas por una fuente fija (Q), la tasa de muerte microbiana (
Γ ), y los factores de difusión vertical y horizontal de Pasquill (σy, σz).

Para los propósitos del presente análisis, las dos primeras variables se utilizarán como tasa de emisión y tasa de muerte de bacterias.


La variable Q tomó tres valores con lo que se abarca un rango de emisiones para una estación de transferencia de desechos sólidos municipales, sin ningún tipo de control de emisiones al exterior (7.8 x 103 unidades formadoras de colonias/m3),16* hasta emisiones superiores presentes en plantas de tratamiento de aguas residuales o de terrenos irrigados con aguas negras (1x104-1x105 bacterias/m3).

* En una estación de transferencia que se encuentra en operación en la Ciudad de México, que no presenta equipo o sistemas alguno para el control de emisiones al exterior, Rojas et al. encontraron una concentración media de 7 815 UFC/m3 a dos metros de la zona de carga y descarga de los desechos.

Por otra parte, los valores que se asignaron a
Γ corresponden a las tasas estimadas de mortalidad de especies de bacterias que comúnmente se encuentran en ambientes naturales, de las cuales algunas pueden ser patógenos oportunistas del hombre, tales como Serratia sp.**

** La tasa de mortalidad bacteriana se ha estimado únicamente bajo condiciones de laboratorio, tratando de replicar algunas de las condiciones ambientales dinámicas, como la temperatura, la humedad y radiación; no obstante, no ha sido posible reproducir la mezcla de compuestos presentes en la atmósfera, ni las complejas variaciones meteorológica. Por lo anterior, para los fines del modelo de dispersión, se utilizaron estas tasas como aproximaciones a las tasas reales de muerte bacteriana en el medio natural.11

Los factores de Pasquill se tomaron para las condiciones meteorológicas B, C y D, que representan de mayor a menor actividad convectiva; por ejemplo, las condiciones de tipo D favorecen la dispersión de las partículas (cuadro II).




Tomando los valores mencionados para las variables independientes, los escenarios se construyeron de manera que se estimara el número de bacterias viables a diferentes distancias de la fuente de emisión bajo diferentes condiciones. Así, tres escenarios presentan una elevada tasa de emisión (1x109), con tasas de muerte bacteriana alta (1.0x1-1), media (2.4x10-3) y baja (5.5x10-4). Para los siguientes tres la tasa de emisión es intermedia (1x105), con tasas de muerte de bacterias alta, media y baja. Finalmente, en los tres últimos escenarios el número de bacterias que emite la fuente es menor (1x103), también con tres diferentes tasas de mortalidad.

Resultados

CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN BAJO ESTUDIO

Algunos factores demográficos y de calidad de la vivienda inciden y condicionan la salud. Entre ellos se encontró lo siguiente (cuadro III):


 

1) El índice de crecimiento ha sido de 2.4% en los últimos años y presenta en 1990 una disminución (2.19%). La densidad poblacional es de 14 813 hab/km2, que puede compararse con el promedio nacional de 5 498 hab/km2 y del Distrito Federal (11 766 hab/km2), lo que muestra la alta concentración demográfica de la Delegación.

2) Los resultados definitivos del XI Censo General de Población y Vivienda, 1990,9 muestran que la población de esta Delegación es predominantemente joven: más del 50 por ciento es menor de 15 años (cuadro III).

3) En cuanto a la vivienda, se encontró que el 66 por ciento de las familias son propietarias. El material de construcción predominante es el ladrillo (93.5%) y el cemento constituye el recubrimiento de la mayoría de los pisos (92%). La información revela que las familias no viven hacinadas, ya que se encontró un promedio de 2.09 personas/habitación.

4) En relación con la disponibilidad del agua y la eliminación de excretas, el 80.7 por ciento de las familias tiene agua dentro de la vivienda y el 96.5 por ciento cuenta con drenaje. Cabe aclarar que, dentro de la zona, existe una colonia en condiciones menos favorables: sólo el 49.63% dispone de estos servicios.

Los condicionantes enumerados muestran que la población cuenta con vivienda adecuada, lo mismo que con instalaciones sanitarias y que su mayor "irregularidad" es su alta densidad demográfica.

Finalmente, las autoridades han informado la presencia de depósitos irregulares de basura, dispersos en la zona, que la población utiliza durante periodos variables, mientras las autoridades los identifican y los limpian. Estos y los ríos contaminados en la zona constituyen fuentes potenciales de agentes nocivos a la salud y fomentan el desarrollo de fauna nociva.

MORBILIDAD Y MORTALIDAD EN LA JURISDICCIÓN

Una comparación de la información de 1988, 1989 y 1990 de la jurisdicción sanitaria de la Delegación bajo estudio, destaca que los grupos susceptibles son los menores de cinco años y mayores de 65, ya que cuentan con las mayores tasas de morbilidad. Así, el 40 por ciento de los menores de un año, el 12 por ciento de los niños de uno a cuatro años y el 14 por ciento de los mayores de 65, sufrieron infecciones respiratorias agudas. Algo similar sucede con las enfermedades diarreicas que, para estos tres grupos de edad, se presentaron en el 9, 2 y 3 por ciento, respectivamente. Las micosis (hongos) cutáneas presentan, para los menores de un año, una tasa de 5 por mil, y para los grupos de uno a cuatro años y los mayores de 65 años, las tasas son de 2 por mil; estas tasas son superiores a lo esperado para una población que reside en una zona urbanizada. La tasa de morbilidad tiene una tendencia ascendente para infecciones respiratorias agudas (cuadro IV).




Asimismo, las afecciones gastrointestinales dominan a todas las afecciones encontradas en la zona y entre todas reúnen una tasa similar a las afecciones respiratorias. En este renglón predominan los cuadros diarreicos, seguidos por las helmintiasis y otras parasitosis. Por otra parte, se encontró que la hepatitis viral presenta mayor prevalencia en los grupos vulnerables, siendo casi tan alta en los mayores de 65 años (0.8 por mil) como en los menores de un año (0.9 por mil). Cabe hacer notar que, a pesar de este agente viral tiene una alta capacidad infectiva, las condiciones de la atmósfera no permiten su viabilidad durante mucho tiempo.

Entre los padecimientos que ocasionaron la muerte durante 1989, sobresalen la bronconeumonía y el infarto agudo al miocardio.

SIMULACIÓN DE LA VIABILIDAD DE MICROORGANISMOS

Los nueve escenarios construidos se pueden analizar en dos grupos. El primero formado por los escenarios 1, 2 y 3, y el segundo, por los seis restantes4-9. Sin embargo, todos presentan un rasgo común: durante los primeros segundos después de la emisión de las bacterias hay una rápida disminución de la viabilidad (figuras 1, 2 y 3). Lo anterior sucede por la desecación y por el efecto de la gravedad que obliga a la precipitación de las bacterias de mayor tamaño. Posteriormente, la concentración de bacterias viables disminuye, pero con una tasa menor, por estar determinada, básicamente, por las condiciones meteorológicas y la tasa de mortalidad.




Los escenarios 1-3 presentan la mayor tasa de muerte de bacterias (1.0x10-1); en ellos la dipersión de las bacterias viables disminuye drásticamente en razón de la distancia, tanto para las tasas de emisión alta y media, como para la baja; en estos escenarios no hay diferencia significativa aparente entre las condiciones meteorológicas B, C y D. En el escenario 3 —con la mayor tasa de emisión—a 150 m de la fuente la concentración es muy baja, 1792 bacterias/m3; por lo tanto, ya a 300 m la concentración es prácticamente nula.

En los escenarios 4-9 las tendencias de las curvas son similares, aunque en los escenarios 7, 8 y 9 la concentración de bacterias viables es ligeramente superior. Los valores asignados a las variables en este grupo de escenarios representan condiciones más favorables para la dispersión de las bacterias viables por las menores tasas de mortalidad. Así, en el escenario 9, con la tasa de mortalidad inferior (5.5x10-4), la mayor tasa de emisión (1x109), bajo una atmósfera en condiciones neutrales (tipo D), representa las mejores condiciones para la dispersión de bacterias viables a mayores distancias. En este escenario a 150 m de la fuente se tiene una concentración de 142 338 bacterias/m3, sin embargo, a 300 m la concentración se reduce en 61 por ciento (86 601 bacterias/m3).

Discusión

MORBILIDAD

La población de esta Delegación pertenece a los estratos socioeconómicos medio y bajo, con vivienda adecuada, agua y drenaje suficientes. Esto contrasta con la alta frecuencia de patologías atribuibles a exposiciones ambientales generadas por la mala disposición de desechos y falta de higiene.

Los grupos con mayores tasas de morbilidad son los menores de cinco años y los mayores de 65 años. En ellos se encontraron elevadas tasas de infecciones respiratorias agudas, así como una tasa mayor a la esperada de hepatitis viral. Estos padecimientos pueden estar asociados parcialmente con las elevadas concentraciones de partículas que se encuentran en esa zona, como consecuencia de las emisiones industriales, del gran tránsito vehicular, las tolvaneras y los tiraderos irregulares de desechos sólidos. La Secretaría de Desarrollo y Urbano y Ecología ha informado que en la zona de monitoreo noreste, en la que se ubica esta Delegación, se presentan las mayores concentraciones de partículas suspendidas de toda la zona metropolitana de la Ciudad de México, con una tendencia ascendente a partir de 1978.1

Con esta información sólo es posible concluir que, a pesar de las buenas condiciones de vivienda, prevalecen las patologías que se asocian con falta de higiene, tales como enfermedades diarreicas, micosis cutáneas, parasitosis, helmintiasis y hepatitis viral. Factores vinculados con el aseo personal, la higiene en la preparación de alimentos y con el entorno —como el manejo irregular de desechos— serían los más importantes a considerar.

DISPERSION DE PARTICULAS AEREAS

El escenario de mayor interés para realizar un análisis desde una perspectiva de salud, es el que corresponde a una estación de transferencia sin ningún tipo de control en el manejo de los desechos, en la que éstos se encontraran a cielo abierto y donde no se evitaran las emisiones al exterior. Este sería el "peor escenario": la mayor tasa de emisión, la menor tasa de muerte bacteriana y, por último, las condiciones meteorológicas tipo D (escenario 9). El "peor escenario" representa el mayor riesgo para la población, ya que implica las condiciones más favorables para la dispersión de microorganismos viables.

En este escenario la tasa de emisión de las bacterias es aquélla que se presenta en plantas de tratamiento de aguas negras o en terrenos irrigados con este tipo de aguas, por lo que a 300 m de la fuente —distancia a la que ya se encuentran casas-habitación— el modelo indica que se tendrían 86 601 bacterias/m3. En estudios realizados en trabajadores de las instalaciones sanitarias mencionadas, quienes se encuentran expuestos directamente a las bacterias del agua y de los aerosoles, no se ha encontrado un incremento en la incidencia de enfermedades de tipo infeccioso.10,17 Por ello, a pesar de las concentraciones tan elevadas que se encontrarían en este escenario, cabría suponer que los riesgos para la salud de la población circunvecina no serían significativos.

Además, existen tres factores que disminuyen el riesgo potencial para la población: el primero es que la tasa de emisión más similar a la de la estación de transferencia en estudio, es menor en seis órdenes de magnitud, como lo muestra el estudio de Rosas et al.

El segundo se refiere al reducido porcentaje de bacterias Gram negativas que se han encontrado en otras estaciones de transferencia de la Ciudad de México; éstas constituyen únicamente el 9 por ciento del total de las bacterias aisladas (un promedio de 720UFC/m3).16*

* El límite permisible para bacterias Gram negativas en ambientes ocupacionales es de 1000UFC/m3.

Por último, el tercer factor se relaciona con los tiempos de reducción decimal (TRD) —aquéllos en los que hay una pérdida de viabilidad del 90 por ciento. Estudios microbiológicos indican que el TRD para bacterias no patógenas o patógenas oportunistas, que se encuentran con frecuencia en ambientes extramuros y en los patios de operaciones de estaciones de transferencia, como Flavobacterium SP., Serratia SP. y Erwinia SP.,16 es de algunas horas. En cambio, el TRD para bacterias patogénicas es de tan sólo algunos segundos o minutos.12

Es interesante resaltar que, en los modelos que se construyeron, la influencia de las condiciones ambientales en la dispersión de las bacterias coincide con los resultados de otros autores, en el sentido de que hay concentraciones bajas de aeropartículas viables en condiciones de inestabilidad atmosférica (condiciones tipo B).

Con base en los trabajos realizados por otros autores descritos en párrafos anteriores y en los modelos de simulación, es posible afirmar que, si se cumple con las especificaciones de diseño de ingeniería y operación de la estación de transferencia, los riesgos para la salud de la población que vive en las cercanías no serían significativos.

La principal desventaja de este tipo de instalación sanitaria es la dificultad para lograr su aceptación por el público.18-21 Los argumentos de oposición más frecuentes son la supuesta presencia de malos olores, ruidos, polvos, tráfico, daños a la estructura vial y "riesgos" para la salud. Sin embargo, este problema es común a todas las instalaciones de manejo de desechos sólidos en el mundo.6

En otros países, la presencia de estaciones de transferencia no ha significado riesgos para la salud. La experiencia de las instituciones gubernamentales de protección ambiental y de manejo de desechos sólidos de Estados Unidos apoyan la conclusión anterior. (Geswein AJ. Comunicación personal). La cercanía de una estación de transferencia a un hospital privado en Estados Unidos, hizo necesaria la evaluación de riesgo para la población circunvecina; el informe de dicho estudio indica que no hay un impacto en la salud (Roth J. Comunicación personal).

Es necesario mencionar que, en la evaluación del riesgo poblacional por la estación de transferencia que se realiza en el presente artículo, se asume que los desechos sólidos son de origen municipal. Por esta razón, las conclusiones sólo se deben aplicar a este tipo de instalaciones.

Referencias

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