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Temas
de Salud Reproductiva
Diabetes gestacional
Morbilidad materna y fetal
en un grupo de mujeres con diabetes gestacional.
Ginecol Obstret Mex 1999; Volumen 67(6):
272-275
DR. GERARDO FORSBACH
DRA. JULIA VAZQUEZ LARA
DRA. MIREYA VILLANUEVA CUELLAR
Departamento de Endocrinología
DR. FERNANDO GONZALEZ
VENEGAS
DR. CARLOS ALVAREZ GARCIA
DR. FRANCISCO J. GARCIA VALLEJO
Embarazo de Alto Riesgo.
Hospital de Gineco-Obstetricia "Dr.
I. Morones" IMSS. Monterrey, N.L.
RESUMEN
Se presenta la evolución
y complicaciones que ocurrieron en 33 mujeres embarazadas normales en
quienes se identificó diabetes mellitus gestacional mediante la administración
de una carga de glucosa de 75 g en el segundo o tercer trimestre del embarazo.
Se formaron dos grupos, uno de pacientes que recibieron tratamiento (n
= 16) basado en dieta, o dieta e insulina, y un grupo no tratado (n =
17), formado por pacientes que no acudieron a tratamiento o asistieron
en forma irregular. La comparación de las principales características
clínicas del grupo tratado contra el no tratado, fueron las siguientes
(X ± DE): edad en años 33.2 ± 5.2 (20-40) vs 30.2 ± 6.5 (20-39), p <
0.05; semana de embarazo en que se identificó la diabetes 27.9 ± 4.1 (19-33)
vs 36.1 ± 2.3 (34-40), p < 0.05; peso (Kg): 79.9 ± 13.1 (61.8-108)
vs 87.4 ± 16.8 (60.8 - 118), p = NS; duración del embarazo (semanas):
38 ± 1.3 (36-40) vs 38.4 ± 1.4 (35-40), p = NS; peso de los recién nacidos
(g): 3,654 ± 650 (2,475-5,100) vs 3,321 ± 529 (2,650-4,650), p = NS. Las
principales complicaciones fetales fueron un mortinato de término en el
grupo no tratado y un prematuro de 1,975 g en el grupo tratado, cuyo embarazo
fue interrumpido por sufrimiento fetal agudo. Hubo además tres macrosómicos
en el grupo tratado y un macrosómico en el no tratado, p = NS. La mayor
morbilidad materna estuvo asociada a cesáreas que se practicaron en 29
de las pacientes (87.8%), no existiendo diferencias en la comparación
de los grupos. La tasa de macrosomía en el grupo tratado apoya la idea
de que se requiere establecer el tratamiento antes de la semana 24 para
controlar el crecimiento fetal. Se concluye que debe hacerse un escrutinio
sistémico en las embarazadas normales para detectar diabetes gestacional
y someter a estas pacientes a una vigilancia más estricta con el fin de
identificar oportunamente sufrimiento fetal, controlar el crecimiento
del feto y disminuir la prevalencia de cesáreas.
SUMMARY
Normal pregnant women
in the second and third trimester were screened to detect gestational
diabetes. Using the protocol propossed by the World Health Organization,
we identified 33 women whose two hr glucose levels was > 200 mg/dl.
Only sixteen women had less than 34 weeks of pregnancy when were seen
for the first time at the diabetes clinic, the other seventeen women had
more than 34 weeks when they presentted to the diabetes clinic. The first
group, was called the treated group and the second group was the non-treated
group. The main clinical characteristics of these patients, treated vs
non-treated, were (X ± SD): age (years) 33.2 ± 5.2 (20-40) vs 30.2 ± 6.5
(20-39), p < 0.05; weeks of pregnancy at diagnosis: 27.9 ± 4.1 (19-33)
vs 36.1 ± 2.3 (34-40), p < 0.05; weight (Kg): 79.9 ± 13.1 (61.8-108)
vs 87.4 ± 16.8 (60.8-118), p = NS; length of pregnancy (weeks) 38 ± 1.3
(36-40) vs 38.4 ± 1.4 (35-40), p = NS; newborns weight (g): 3,654 ± 650
(2,475-5,100) vs 3,221 ± 529 (2,650-4,650), p = NS. There was an intrauterine
death of a macrosomic fetus in the non-treated group. There were three
macrosomic newborns in the treated group and one in the non-treated group,
p = NS. Also, there was a premature newborn of 1,975 g, whose pregnancy
was interrupted for acute fetal distress. Delivery by cesarean section
occurred in 29 women (87.8%), and it was mainly related to the diabetes
diagnosis. The prevalence of macrosomia in the treated group supports
the idea that treatment has to be established at least at 24 weeks of
pregnancy, to reduce this rate. It is concluded that gestational diabetes
is associated to an increase in maternal and fetal morbidity, requiring
stric supervision to detect and treat fetal distress and a tigth glucose
control to decrease the macrosomia rate.
El escrutinio sistemático de las mujeres embarazadas normales
para la detección de diabetes mellitus gestacional (DMG) es una recomendación
de buena práctica médica que permite identificar a un grupo de mujeres
que presentan esta alteración metabólica durante el embarazo y que cursan
con mayor morbilidad materna y fetal.1 Aunque recientemente
se modificó la recomendación de escrutinio sistemático por escrutinio
selectivo, en el caso de poblaciones de alta prevalencia como la nuestra,
la recomendación es de hacer un escrutinio sistemático en el tercer trimestre
del embarazo2.
Mediante este procedimiento
y aplicando el protocolo propuesto por la Organización Mundial de la Salud
(OMS,3), hemos encontrado una prevalencia de DMG de 3.2% en nuestra
población4
y el propósito del presente trabajo, es presentar la evolución del embarazo
en un grupo de mujeres en quienes se detectó DMG en el tercer trimestre
del embarazo.
MATERIAL
Y METODOS
El escrutinio se realizó
en mujeres embarazadas normales que no se conocían como diabéticas, las
cuales fueron sometidas a una curva de tolerancia a la glucosa (CTG) con
una carga de 75 g en el segundo o tercer trimestre del embarazo, previa
dieta de preparación con un mínimo de 150 g de carbohidratos durante un
mínimo de tres días previos, tomándoles una muestra de sangre después
para la determinación de glucosa en plasma (protocolo de la OMS). Las
muestras de sangre se centrifugaron de inmediato para separar el plasma
y se procesaron para la determinación de glucosa por medio de la técnica
de glucosa-oxidasa, empleando un autoanalizador automático Ciba-Corning
550 Express. El coeficiente de variación del ensayo fue de 3.2%. De acuerdo
con los criterios de la OMS, se clasificaron con DMG aquellas mujeres
cuya cifra de glucemia a las 12 horas fue igual o mayor de 200 mg/dl,
detectándose un total de 42 mujeres con estas características cuyos embarazos
terminaron en el año 1997. Nueve pacientes se eliminaron por que se comprobó
que se había identificado diabetes mellitus (DM) antes del embarazo o
porque dejaron de acudir, quedando un total de 33 pacientes, de las cuales
16 acudieron a control antes de la semana 34 y asistieron semanalmente
hasta el final del embarazo, y las otras 17 asistieron en forma irregular
o no se presentaron.
El protocolo de manejo para
las pacientes con DM y embarazo ha sido descrito previamente5.
Al grupo de pacientes que asistió a tratamiento se les hizo una glucemia
de ayuno, si las cifras de glucosa fueron menores a 150 mg/dl iniciaron
su manejo con restricción dietética de carbohidratos, pero si las cifras
de ayuno fueron > 150 mg/dl, iniciaron con restricción de carbohidratos
e insulina, y fueron evaluadas semanalmente hasta el final del embarazo,
buscando como objetivo obtener cifras de ayuno normales y no exceder los
130 mg/dl de glucosa dos horas después del desayuno. Una vez terminado
el embarazo, se revisaron las características y evolución de los recién
nacidos (RN), definiéndose como macrosómicos, aquellos con un peso >
4000 g.
Para analizar los resultados
se empleó la prueba de la t de Student para grupos no apareados, la prueba
de la X2 para comparación de proporciones y la prueba exacta de Fisher,
cuando estuvo indicada.
RESULTADOS
El grupo que recibió tratamiento
estuvo constituido por 16 mujeres (Tabla I), seis de ellas se manejaron
exclusivamente con dieta y las otras diez, requirieron además insulina.
Las principales características clínicas de estas pacientes (X ± DE) fueron:
edad 33.2 ± 5.2 años (variación 20-40 años); semana (sem) de embarazo
en la que iniciaron su tratamiento 27.9-4.1 sem (variación 19-33 sem),
peso al final del embarazo 79.9 ± 13.1 Kg (variación 61.8-108 Kg); duración
del embarazo 38 ± 1.3 sem (variación 36-40 sem) y peso de los RN 3,654.7
± 650.1 g (variación 2,475-5,100 g). La comparación de las glucemias de
ayuno previas al tratamiento entre las pacientes que se manejaron exclusivamente
con dieta contra las que requirieron insulina, 101.8 ± 13.7 mg/dl vs 139.9
± 26.7 mg/dl, mostró una diferencia significativa (p < 0.05). En total
cinco mujeres (31.3%) desarrollaron preeclampsia y 4 (25%) tuvieron alteraciones
del volumen del líquido amniótico, en dos pacientes se interrumpió el
embarazo por haberse detectado sufrimiento fetal agudo, y hubo además,
un embarazo gemelar. Sólo dos embarazos terminaron en parto (12.5%), los
catorce restantes terminaron vía cesárea (87.5%). Las pacientes que se
controlaron exclusivamente con dieta no tuvieron hijos macrosómicos, pero
hubo tres macrosómicos (18.7%) en las pacientes que recibieron insulina,
los cuales evolucionaron sin complicaciones. Hubo un niño de peso subnormal
a consecuencia de la interrupción del embarazo. Un RN desarrolló hipoglucemia
y policitemia, respondiendo adecuadamente al tratamiento. Una vez terminado
el embarazo, 10 mujeres (62.5%) optaron por la salpingoclasia como método
de control de fertilidad, una optó por dispositivo intrauterino (DIU,
6.3%) y cinco decidieron no seguir ningún método (31.3%). Sólo tres pacientes
(18.7%) regresaron después de concluido el embarazo para someterse a la
revaluación postparto mediante una nueva CTG, reclasificándose las tres
como DM tipo II.
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Tabla I
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Grupo tratado
(n = 16)
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|
Grupo no tratado (n
= 17)
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X + DE
|
Variación
|
X + DE
|
Variación
|
P
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Edad (años)
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33.2 + 5.2
|
(20-40)
|
30.2 + 6.5
|
(20-39)
|
< 0.05
|
|
DET (sem)
|
27.9 + 4.1
|
(19-33)
|
36.1 + 2.3
|
(34-40)
|
< 0.05
|
|
Peso (Kg)
|
79.9 + 13.1
|
(61.8-108)
|
87.4 + 16.8
|
(60.8-118)
|
NS
|
|
DUR (sem)
|
38 + 1.3
|
(36-40)
|
38 + 1.4
|
(35-40.9)
|
NS
|
|
Peso RN (g)
|
3,654 + 650
|
(2,475-5,100)
|
3,221 + 529
|
(2,650-4,650)
|
NS
|
| DET: semana
de embarazo en que se detectó la diabetes gestacional; sem: semana;
NS: no significativo; DUR: duración del embarazo; RN: recién nacido. |
El grupo que no asistió a
tratamiento regular (n = 17), tuvo las siguientes características (X ±
DE), edad 30.2 ± 6.5 años (variación 20-39 años); sem del embarazo cuando
asistieron 36.1 ± 2.3 sem (variación 34-40 sem); peso al final del embarazo
87.4 ± 16.8 Kg (variación 60.8-118 Kg), duración del embarazo 38.4 ± 1.4
sem (variación 35-40 sem) y el peso de los RN fue de 3,321.6 ± 529.5 g
(variación 2,650-4,650 g). Tres de las pacientes (17.6%) presentaron preeclampsia,
dos (11.8%) tuvieron ruptura prematura de membranas y uno hubo una muerte
intrauterina en un feto macrosómico de 39 semanas. Sólo dos embarazos
terminaron en parto, quince terminaron vía cesárea. Uno de los recién
nacidos fue macrosómico, los demás tuvieron un peso normal. Dos de los
RN presentaron hipoglucemia (11.8%), y uno de ellos tuvo además hiperbilirrubinemia,
recuperándose ambos sin mayores complicaciones. Al finalizar el embarazo,
11 mujeres solicitaron salpingoclasia (64.7%), dos prefirieron DIU (11.7%)
y cuando decidieron no seguir ningún método de planificación (23.5%).
Sólo dos mujeres fueron revaluadas después de terminar el embarazo reclasificándolas
como DM tipo II.
La comparación del grupo
tratado contra el no tratado, sólo mostró diferencias significativas (p
< 0.05) con relación a la edad de las pacientes y a la semana en que
se detectó la DMG. No hubo diferencias significativas en relación a la
prevalencia de macrosomía, bajo peso, ni a la vía de terminación del embarazo.
No hubo mortalidad materna, ni malformaciones congénitas mayores, sólo
hubo un mortinato macrosómico de término en el grupo de mujeres que no
recibieron tratamiento.
COMENTARIO
La DM se una enfermedad crónica
de alta prevalencia en nuestra población, ocupando en la actualidad el
cuarto lugar como causa de mortalidad en nuestro país6
y el embarazo constituye en sí una condición fisiológica que puede hacer
aparente una alteración en el control de la glucosa manifestándose como
DMG, que generalmente precede al desarrollo de DM tipo II, o puede ser
la primera manifestación de una DM tipo II. La DMG en si, se acompaña
de un incremento importante en la morbilidad materna y fetal7.
En este estudio mediante
la CTG se identificaron 33 mujeres en el segundo y tercer trimestre del
embarazo con DMG, cinco de ellas (15.2%) tuvieron 25 años de edad o menos,
lo cual refleja la aparición de alteraciones del control de la glucosa
en mujeres jóvenes, y ocho de las 33 (24.2%) eran obesas, llegando a un
peso final > 90 Kg, el cual se ha empleado en forma arbitraria como
indicador de obesidad en mujeres embarazadas8,
y excede en más de 15 Kg el límite superior de peso a término, en la curva
de peso para mujeres embarazadas que propuso Arroyo y col.9
En las pacientes que asistieron a tratamiento, antes de
su inicio se encontró una glucemia de ayuno > 126 mg/dl en siete
de ellas (32.8%), lo cual de acuerdo a las recomendaciones para el diagnóstico
de DM2, permitiría con otro resultado similar
establecer el diagnóstico, sin requerirse la CTG. Además, la glucemia
de ayuno, permitió en el grupo tratado decidir el requerimiento de insulina,
ya que esta fue necesaria en todas las pacientes cuyas glucemias de ayuno
fueron > 126 mg/dl y sólo en tres pacientes cuyas glucemias
fueron < 126 mg/dl. Las complicaciones maternas ocurrieron con una
proporción similar en ambos grupos, de manera similar a lo observado en
las pacientes con diabetes tipo I, en las que el control estricto de la
glucemia, comparado con el control tradicional, no produjo modificaciones
en la morbilidad materna.10 Paralélamente, no
hubo diferencias significativas con la tasa de macrosomía, ya que se ha
propuesto que para incidir en esta complicación se requiere establecer
el tratamiento antes de la semana 24.11 Por otro lado, la
morbilidad por cesárea, parece tener una relación directa con el diagnóstico
de diabetes, más que con cualquier otra variable.
La identificación de estas
pacientes y su tratamiento, permitió intervenir oportunamente en dos mujeres
del grupo tratado en quienes se identificó sufrimiento fetal agudo y se
decidió la interrupción del embarazo, obteniéndose un recién nacido viable,
no habiendo ocurrido ninguna muerte fetal, mientras que, el grupo de pacientes
que asistió en forma irregular tuvo un mortinato macrosómico de término.
Tres neonatos cursaron con hipoglucemia y respondieron adecuadamente al
tratamiento. No hubo muertes neonatales. Sólo cinco de las 33 pacientes,
regresaron para su revaluación postparto, detectándose diabetes tipo II
en las cinco.
La identificación de DMG
en la segunda mitad del embarazo permite detectar a un grupo de mujeres
que tienen mayor morbilidad materna y fetal, que las mujeres que no padecen
DMG7, y su tratamiento identificar los embarazos que desarrollan sufrimiento
fetal y proporcionar una monitorización de la glucosa en los recién nacidos,
por lo cual se insiste en el escrutinio sistemático de las embarazadas
normales.
Se concluye que en nuestra
población debe hacerse un escrutinio sistemático en las embarazadas normales
para identificar DMG ya que se acompaña de un incremento importante de
la morbilidad materna y fetal, que requieren un tratamiento adecuado.
REFERENCIAS
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pregnancy. Number 200. Inter J Gynecol Obstet 1995; 48: 331-39.
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and Classification of Diabetes Mellitus. Report of the Expert Committee
on the Diagnosis and Clasification of Diabetes Mellitus. Diabetes Care
1997; 20: 1183-97.
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diabetes mellitus and glucose intolerance in a Mexican population. Inter
J Gynecol 1997; 39: 229-32.
5. Contreras J, García R, Saleh T,
Moreno O, Forsbach G, Acevedo G. Diabetes mellitus y embarazo. Plan para
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sobre mortalidad en México, 1994. Salud Pub Mex 1996; 38: 75-81.
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